Cleto Rojas: La Estrella del Planeta

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No cabe duda que el pueblo de Casanay, el hermoso campo de flores, capital del municipio Andrés Eloy Blanco del Estado Sucre,

ha sido el jardín de donde emana la esencia vital de la creación plastica. En el nacieron Leonel González, Justina Malavé Morey y Mario Marcano, reconocidos pintores a nivel nacional.

En ese jardín de flores, entre sus sabias, nació quien años después se convertiría en uno de los más famosos pintores ingenuos de Venezuela, CLETO MARCELINO HERNANDEZ ROJAS, conocido en el mundo de las artes plásticas como “Cleto Rojas”, el día 28 de abril del año 1.926, en un hogar humilde, lleno de amor y bondad, integrado por Santiago Hernández y Paula María Rojas, y sus hijos: José, Cecilio, Cleto Marcelino, Jerónimo, Ramón, Pedro, Paula Elvira, Filomena y Petra Hernández Rojas.
Cleto Marcelino es el tercer retoño de la familia, quien desde pequeño ayudaba a su madre en los oficios del hogar, buscando leña, agua, moler el maíz, para luego acompañar a su padre en las labores agrícolas.

Parece que su ángel protector, su maestro interno lo condujo por el camino de la intuición. En sus tiempos libres se dedicaba a pintar con el carbón de los restos de leña que quedaban en el fogón donde su madre, la señora paula, cocinada las arepas y el sancocho. Lo hacía en algunos restos de cartones de cajas que encontraba. Después comenzó a utilizar lápices de color, para luego utilizar la pintura de aceite conocida para la época como “sapolín”, la cual empleaba para pintar cartones de lotería.

En el año 1947, se inicia un mundo nuevo para este extraordinario personaje, consigue unirse a una adorada, dulce y educada mujer, Antonia María Centeno, su compañera de siempre, quien hizo que diera un giro de noventa grados en su acostumbrada actuación. De esa unión nacieron Virginia, Rodrigo, Marina, Ildefonso, Alicio, Vidalita, Germán e Inocente Hernández Centeno. Un nuevo compromiso le toca al futuro artista. Se conmueve su cerebro, pero allí está, no existe otra cosa que hacer para mantener a su familia, solo el conuco y la pintura. En el conuco siembra maíz, yuca, ñame, Ocumo, chaco, auyama, zumbí y plátano.

Las cosas cambian para Cleto Marcelino, ya pintar cartones de lotería no le alcanza para nada, tiene que buscar otra cosa que hacer. Busca madera y empieza a moldar figuras de animales para vender. Todo es creación salida del interno refugio de su espíritu. Pero eso es insuficiente para mantener a la familia. Lo abraza la mala suerte; debe buscar otro sendero. Se va a Putucual donde trabaja con su hermano Cecilio en labores agrícolas. Allí tiene que iniciar una brega incesante para tumbar arbole y enredaderas de bejucos y arbustos para construir una parcela de seis hectáreas donde siembra y espera la primera cosecha, Ocumo chino, auyama y yuca.

En las noches, después de culminada su labor diaria, en la cama, envuelto en un mar de sombras y el canto de animales y aves nocturnas, pensaba en los grandes pintores, pensaba cómo sería la vida en Caracas, la capital, ya que siempre le informaban que si se iba hasta allá, se conseguiría con los grandes pintores venezolanos.

Pasaba el tiempo, Cleto se sentía arruinado, chapoteando entre los aguasales; se veía flaco y barrigón y sin medio real en los bolsillos. Pero pensaba que no había otra cosa que hacer, tumbar monte y sembrar. Un fin de semana, regresa a Casanay, y en uno de esos momentos de desesperación, pensando en la situación de pobreza en la cual se hallaba, decidió irse a caracas; una tarde pidió prestado al padre Reinaldo de la Heres, párroco de Casanay, diez bolívares prestados, prometiéndole que cuando regresara de la capital se los pagaría. El padre, conociendo la honestidad de Cleto, accedió y se los entregó.

Al otro día en la mañana tomó un vehículo que lo llevó hasta Cumaná por el valor de tres bolívares. En Cumaná se montó en otro vehículo con rumbo a Puerto la cruz por el valor de tres bolívares más. Eso ocurrió en el mes de diciembre del año 1.968. En Puerto la Cruz, limpio y sin trabajo se convierte en salinero, sacando sal para completar el pasaje para irse la capital de la república. Cuando tuvo doscientos ochenta bolívares reunidos, compró una caja de oleo y con el resto partió rumbo a caracas, la ciudad de sus sueños.

Dice Cleto “me fui para la gran ciudad a buscar fortunas", con buena suerte que conseguí a mi compadre Ángel Rojas, el conocía a varios trabajadores de una constructora que fabricaba casas para la vente. Al otro día, la suerte lo acompañó, en una conversación conoció a uno de los ingenieros de la obra, al ingeniero Daniel Fermín, quien le prometió trabaja por dos meses, comienza a ejercer como vigilante. En sus ratos libres tomaba los desechos de algunas maderas y comenzó a construir algunos bastidores y empezó a pintar algunos cuadros que guardaba celosamente. Pedía a Dios que no vendieran la casa, y así sucedió. Un día estaba pintando y fue sorprendido por el ingeniero Fermín.

Le pidió que le mostrara lo que hacía. Con temor le presentó todos los cuadros. El ingeniero le dijo que tenía talento. Cleto no sabía lo que era eso. El ingeniero lo dejó solo y Cleto pensó en seguida que le llegó su fin en el trabajo. Dos semanas después el ingeniero se apareció con varias cajas de óleo y muchos bastidores para que el vigilante siguiera con su labor. Un mes después, el ingeniero Fermín se apareció en compañía de otro socio de la compañía, el Dr. Leonte de Lara y otro hombre de nombre Perán Erminy; quien para Cleto tenía apariencia de francés. El futuro pintor internacional, nunca pensó que el Dr., Leonte de Lara era un promotor de obras de arte y Perán Erminy, un periodista, crítico de arte y curador de exposiciones de las artes plásticas, natural de Carúpano.

Cuando el ingeniero Daniel Fermín pidió a Cleto que mostrara lo que hacía, lo hizo con recelo. ¿Cuál sería la sorpresa de Cleto, cuando Peran Erminy le dijo: “ señor lo que usted hace es arte puro, esas son pinturas ingenuas nunca vista. Siga pintando que pronto le haremos una exposición”.

Es que la pintura de Cleto requería de la observación de un experto, que conociera algo de arte. Ya que esta no puede ser descifrada por cualquiera. Son los críticos de arte quienes pueden ayudar a su comprensión; ellos miran una y otra vez las obras, ven lo que el creador siente y sueña en sus obras, porque eso es la pintura,

Treinta y dos cuadros expone Cleto Rojas en su primera exposición realizada en la Galería del Banco Nacional de Ahorro y Préstamo (BANAP), en el año 1.972. Todo fue un éxito, no quedo un cuadro, todos se vendieron.

Con mucho dinero, como dice, Se vuelve a Casanay, monta dos bodegas, y en poco tiempo queda en las mismas circunstancias, sin un centavo. Se vuelve a Caracas. Esta vez es recibido en la misma compañía, ahora como vigilante de un galpón que es el deposito general de la empresa. Le dan privilegios, solo trabaja de día para que tenga tiempo para pintar. La consiguen otra exposición en la misma Galería, hecho ocurrido en el años 1.975. Ya es pintor de importancia. En su libreta de mano aparecen ingenieros, médicos, abogados, arquitectos, profesores, críticos de arte, amigos de todas las clases sociales. En esas anotaciones también destacan, compradores de Europa, Estados Unidos, Colombia, y pare usted de contar.

Ya es conocido por todo el pueblo venezolano, lo llaman del Museo Gran mariscal de Ayacucho en Cumaná en el año 1.978. La prensa del estado Sucre le brida sus páginas. Expone en el Colegio de Ingenieros de Venezuela, Puerto Ordaz, en 1.980. En el Ateneo de Carúpano en 1.982. Vuelve al Museo Gran Mariscal de Ayacucho en Cumaná en el años 1.983. Exposición en la galería Ángel Boscan, en 1.983. Exposición en el Ateneo de Cumaná en el años 1.983. Exposición casa de la Cultura de Cumanacoa, 1.983. V Bienal Pintura Ingenua Barbaro Rivas 1.984. Exposición sala SIDOR, Ciudad Bolívar, 1.985. I Salon SIGLO XXI, Cumaná, 1.985. Exposición Biblioteca Metropolitana Simón Rodríguez, Caracas. Exposición Bárbaro Rivas, Petare, Caracas, 1.986,. Exposición Salvador Valero, Trujillo, 1.986. Exposición Complejo Cultural Simón Rodríguez, El Tigre, Anzoátegui, 1.986. Exposición Cervecería de Oriente, Barcelona 1.987. Bienal Salvador Valero, 1.987, Exposición Clínica Josefina Figuera, 1.988. VI Bienal Bárbaro Rivas, 1.988 Exposición Guardia Nacional, Cumaná, Exposición colectiva Galería de Arte Estado Sucre 1.988. IV Bienal regional de Artes Plásticas, Galería de Arte Municipal, Puerto la Cruz, 1.989. III Bienal de Artes Visuales de Oriente, Cumaná, 1.990. II Bienal de Artes Visuales, Cumaná, 1.993

Conociendo la trayectoria artística de este gran pintor casanayero, en el años 1.993, El Ateneo de Casanay crea el I Salón de pintura Cleto Rojas, donde participaron la mayoría de los destacados pintores que hacen vida en el estado Sucre.
Cleto ha sido atracción de cineastas, quienes grabaron un documental sobre su vida y obra.

Durante el gobierno de Carlos Andrés Pérez le fue otorgada una pensión, de la cual fue despojado
En el año 1.994, fue nombrado Patrimonio del estado Sucre con una subvención mensual, la cual le fue quitada.

La alcaldía del municipio Andrés Eloy Blanco del estado Sucre, mediante Decreto, lo nombró Patrimonio Cultural del Municipio Andrés Eloy Blanco del estado Sucre con un pensión, la cual le fue negada durante el período del Alcalde Pablo Tineo; hasta ahora, en la administración de su nieto no le ha sida repuesta.

Hoy Cleto está en su casa, en la calle la Palencia, Casanay, recibiendo solo la pensión del seguro, la cual no le alcanza para las medicinas, menos para comprar pintura y bastidores.

Un grupo de amigos casanayeros, viendo la situación económica en la que se encuentra, están proponiendo que se cree el día del artista plástico en el municipio Andrés Eloy Blanco, tomando como fecha el día de nacimiento de este gran pintor. Así mismo están proponiendo que se cree una ordenanza, tipo mecenazgo, donde algunas empresas del municipio se encarguen de subvencionar a los patrimonios culturales Decretados por la Alcaldía, especialmente a Cleto Rojas.

Desde aquí le hacemos un llamado a las autoridades de la cultura del estado Sucre para que atienda a este artista que necesita de la buena voluntad del gobierno Regional y nacional par que velen por el bienestar de este representante de la pintura ingenua venezolana.Por: Otilio Rondón